sábado, 31 de julio de 2010

Cuanto has crecido mi Vinotinto


Recién se formó en Venezuela la polémica por las declaraciones de Jeffrén Suárez. Una vez más, el jugador del Barcelona nacido en Venezuela expresó su deseo de vestir la camiseta roja de España por encima de la Vinotinto de Venezuela. Hay que recordar que Jeffrén nació en Ciudad Bolívar, pero muy joven emigró a territorio español. El es venezolano, pero también tiene la nacionalidad ibérica. El hecho de que prefiera jugar con el Campeón del Mundo y no con la Vinotinto no es un pecado (es una opinión personal). Simplemente que el muchacho quiere jugar con España porque se siente, futbolísticamente hablando, español. No por eso deja de ser venezolano. No por eso debe ser insultado y arrastrado por aficionados, periodistas y cuanta gente quiera dejarlo mal. Al final, se está vejando a un venezolano más.

Ojo, no es que no quisiera que Suárez vistiera la casaca nacional, al contrario, todos quisiéramos verlo con la Vinotinto porque sabemos la calidad del jugador catalán.

Analizando un poco más allá el tema de Jeffrén, creo que esto demuestra el crecimiento de nuestro. Estoy casi seguro que si Jeffrén hubiese dicho que no a la selección nacional hace 15 años, muchos hubiesen salido con un “claaaaaarrroooo…. Como va a jugar aquí. Que se quede en España”. O no faltaría alguien que dijera: “¿Mi alma y ese muchacho es venezolano?”

Pero el fútbol en nuestro país ha cambiado mucho, ha crecido mucho y los jugadores venezolanos con calidad de exportación sobran. Justamente, el tema Jeffrén volvió a saltar a la palestra pública al momento que el profesor César Farías hizo la convocatoria de la selección nacional que disputará un partido amistoso contra Panamá en el mes de agosto. Inmediatamente salieron los comentarios de los que están al día con la Vinotinto: “Hay falta ‘Ronnita’”. Otros se quejaron por la ausencia de Seijas: “Que bárbaro no llamaron a ‘Luisma’ que es tan bueno”. Esto demuestra que el fútbol y el futbolista criollo han crecido. De otra manera hubiésemos escuchado cosas como: “Si Jeffrén jugara con la Vinotinto fuera más fácil”. Pero nadie se acordó en ese momento del canterano del Barcelona, porque simplemente no es indispensable. No digamos que innecesario, pero si sustituible. Además salieron nombres como el de Amorebieta y Túñez que manifestaron su deseo de defender la casaca criolla. Una muestra más de que nuestro fútbol crece. En épocas anteriores ninguno de los dos hubiese dicho nada.

Nuestra Vinotinto, aunque les duela a muchos que aún no creen en ella, es grande señores. Nuestro orgullo patrio está cerca de cumplir esa meta de llegar a un Mundial (para mí no es un sueño porque se demostró que se puede).

La selección nacional ya no es una más de las tantas que hay en el mundo. Ya se respeta. Y gracias a Jeffrén por ponerla en boca de todo el mundo. A él, le deseo el mejor de los éxitos y ojalá triunfe con España y lo siga haciendo en el Barcelona. Es un compatriota y no puedo desearle lo contrario. A Túñez y Amorebieta, gracias por sentir el orgullo de ser Vinotinto, algo que se Dios les recompensará con éxitos en la selección. Ojo, soy periodista y sé que muchos ven mal que uno como profesional le ligue a tal o cual equipo. Pero lo de la selección nacional no es una fanatismo, en una pasión. Y así como se siente pasión por la profesión, por una mujer, o por un juego, no la puedo esconder.

Cuando estemos en Brasil quizá algunos me den la razón.

1 comentario:

  1. Excelente y muy de acuerdo contigo no es obligado decirle a Jefren que se ponga la Nacional y no la siente, el futbol Nacional a crecido y ojala que siga creciendo a pesar de sus directivos

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